domingo, 20 de noviembre de 2011

Anabolizantes, trastorno dismórfico corporal y vigorexia: el enfoque en psiquiatría


El trastorno dismórfico corporal “TDS” es un patología con código “300.7”. En el CIE (código internacional de enfermedades) entra dentro de las enfermedades psiquiátricas y psicosomáticas, también según el DSMIV (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales).

Los siguientes criterios son los que definen el trastorno:

        "" La persona está preocupada con la idea de que su cuerpo no está suficientemente desarrollado y musculoso. Como característica asociada el sujeto pasa grandes cantidades de horas levantando pesas y con una excesiva atención a la dieta.

        La preocupación causa malestar clínico, interfiriendo en sus actividades sociales.
a)      El individuo evita situaciones en las cuales debe mostrar su cuerpo o si se enfrenta a ello, le produce malestar o intensa ansiedad.
b)      El individuo reduce su actividad social por la necesidad compulsiva de entrenar o mantener la dieta
c)       La preocupación por la inadecuación de su cuerpo causa malestar clínico, el cual interfiere en su vida social.

La vigorexia muscular es un trastorno alimentario caracterizado por la presencia de una preocupación obsesiva por el físico y una distorsión del esquema corporal (dismorfofobia) o complejo de Adonis.

En él, quien sufre la patología es una persona que siempre se encuentra con carencia de tonicidad muscular o falta de musculatura y puede sentir una necesidad obsesiva de realizar ejercicio físico, como por ejemplo levantar pesas para mejorar su aspecto corporal.  Este trastorno psíquico asocia la belleza con el aumento de la masa muscular. Es entonces cuando relacionamos el consumo de anabolizantes o esteroides, se utilizan para que resulte mas fácil y además  mejore el aumento de la musculatura. ""

Desde mi punto de vista como médico especialista en medicina interna y medicina del deporte, se está olvidando que este es un problema socio-sanitario  de gran magnitud y que se encuentra lejos de este enfoque solo psicosomático, relacionado con el espectro obsesivo-compulsivo o del espectro afectivo. Es un problema mucha más allá de este punto de vista tan limitado. Es un enfoque muy estrecho para analizar las masas y el colectivo que dedica horas al ejercicio físico para mejorar su aspecto, su autoestima y sentirse mejor (colectivo que recurre a la cirugía estética o al consumo de anabolizantes esteroides del mercado negro). Simplemente este colectivo no se "siente enfermo" en ningún momento bajo esta denominación del trastorno. Es por ello que muy pocos acaban en la consulta del psicólogo o psiquiatra para el tratamiento con psicoterapia o antidepresivos (inhibidores selectivos  de recaptación de serotonina).