martes, 24 de abril de 2012

Contador: caso político y circo mediático

FIRAS ALCHARANI, Médico internista y del deporte
El clembuterol (hidrocloruroclembuterol) es un agente agonista de los receptores andrenérgicos, utilizado en humanos como:
1.- Broncodilatador. La dosis recomendada es de 10 a 20 microgramos, dos veces al día.
2.- Efecto anti-catabólico. Por lo tanto tiene efecto anabólico sobre la reducción proteica de la célula muscular.
3.- Efecto termogénico.
Está legalizado su uso en animales en dosis de 0.8 microgramos por kilo en peso vivo, como broncodilatador y tocolítico, para disminuir las contracciones uterinas. Pero en la realidad se utiliza para subir el peso del ganado vacuno. Las dosis son consideradas tóxicas cuando las cantidades están entre 80 y 180 miligramos por kilo. Las autoridades han establecido un límite máximo de residuos en la carne del ganado de 0,0042 microgramos por kilo de peso vivo. Según el reglamento de la comunidad europea, los apartados CEE 2377/90 y CEE1312/96, según el primer anexo de la legislación correspondiente al grupo de sustancias farmacológicas activas en bovino, la cantidad permitida es de 0,1 de microgramos por kilo en músculo; 0,5 microgramos por kilo en hígado y riñón; 0,05 microgramos por kilo en leche producida por vacas.
Dicho esto, cabe destacar que no existe un control riguroso en su aplicación sobre el vacuno en Europa y España. Y se usa constantemente de forma prohibida para aumentar el ganado en los países industrializados, y es España no es una excepción. Esto es debido a una simple razón: no se pueden controlar todos los mataderos ni criaderos de vacuno y ovino.
El Ventolase es la denominación comercial del clembuterol en el uso para humanos, en comprimidos y jarabe. La biodisponibilidad del producto es del 89% al 98%, su vida media 36 horas y su efecto se produce a la hora de la ingesta. En un comprimido de Ventolase hay 0,02 miligramos de clembuterol. AAlberto Contador le fueron detectados 5 picogramos por litro se sangre. Teniendo en cuenta que el picogramo es la billonésima parte de un gramo, y que en el cuerpo humano circulan 5 litros de sangre, sabemos que en el organismo de Contador había 25 picogramos de clembuterol, esto es, el 0,00125% en masa de clembuterol de un comprimido de ventolase. Dicho de otra manera, Contador tenía en sangre una cantidad 80 mil veces menor que la masa de un comprimido de clembuterol.
Quiero recalcar que el dopaje por clembuterol es cualitativo y no cuantitativo, es por esto que la ley está totalmente obsoleta. Deben fijarse unas cantidades sanguíneas que actúen como límite y a partir de las cuales se considere que el clembuterol puede causar el efecto doping, mejorando el rendimiento físico. Teniendo en cuenta el uso terapéutico en humanos y en animales, el cual no está controlado de manera estricta.
En este caso lo que se pretendía es castigar el deporte español sin ninguna razón y justificar la existencia de organismos deportivos internacionales que sirven de pocoo nada para el deporte en estos casos, como el TAS y la AMA. Aparte del deseo de desprestigiar al deporte español, también pretenden justificar sus puestos de trabajo, dietas, sueldos, etc.
Enumero dos casos de dopaje internacional de distinto final. El primero, hace unos meses siete jugadores de un equipo mexicano de fútbol fueron absueltos por una cantidad cuatro veces mayor de clembuterol que la detectada a Contador, tras alegar que la carne mexicana estaba contaminada. Segundo, la fiscalía americana deja de investigar el caso Armstrong por el cual se le acusaba de dopaje.
imglance armstrong
Me parece una auténtica barbaridad que a un gran campeón y deportista como Contador, que cuenta con la admiración de todo el mundo y ha demostrado su valía deportiva antes del caso y después, se le acuse de mejorar su rendimiento por unas dosis insignificantes de clembuterol, y más aún en el ciclismo, donde diariamente se hacen recorridos de centenares de kilómetros. No sé si los señores del TAS y la AMA creen que con estas ridículas cantidades, 80 mil veces menos clembuterol que en comprimido de farmacia, el ciclista español haya podido siquiera mejorar la condición física de tres fibras musculares de su pierna izquierda o ha dado un pedaleo de más. Se trata de un mero caso político, con una campaña orquestada desde nuestra vecina Francia contra el deporte español. Los políticos de este país deben mostrar su indignación contra esta injusticia deportiva.

lunes, 23 de abril de 2012

El papel de los anabolizantes en la Unión Europea


Resulta algo fuera del alcance del ciudadano de este país, si no está informado, saber que no existe normativa en ninguno de los 27 países de la Unión Europea y que su receta y aplicación dependen de cada uno de estos países.  Igual ocurre con la  hormona de crecimiento.   Me estoy refiriendo a los medicamentos anabolizantes legalizados según los criterios de cada país, de venta libre en farmacias, el uso de los cuales está prohibido en el deporte profesional y de élite al considerarse sustancias dopantes.  Es en este último caso en el que debería existir la llamada lucha contra el dopaje, pero nunca debería lucharse contra los facultativos que recetan este tipo de medicamentos para otros fines y destinados a ciudadanos que no practican deporte a nivel federativo, pues el dopaje se circunscribe a los deportistas.
            En España desde la publicación del artículo 361-bis en el año 2007, cualquier facultativo que recete anabolizantes en la sanidad pública o en la privada se encontrará investigado, bajo sospecha, imputado y condenado.  En la actualidad hay bastantes casos de imputación a médicos que se han limitado a ejercer su profesión en la salud pública, simplemente por recetar unos anabolizantes, los cuales no eran para ningún deportista; en la actualidad nadie se atreve a recetar a sus pacientes anabolizantes. Estamos rozando lo más absurdo. Esto solo favorece que haya más tráfico de anabolizantes, más robos de hormona de crecimiento de los hospitales, el trapicheo, y que los consumidores de anabolizantes estén cada vez más alejados de la sanidad y la salud, todo lo contrario a lo que los médicos pretendemos.
            Hay países de nuestro entorno dentro de la Unión Europea, como Portugal, donde para conseguir Sustanón, Testovirón o Decadurabolín, no se precisa de receta médica o puede depender del criterio del farmacéutico pedir una receta médica o no, como era antes en España antes del artículo 361-bis. En Bulgaria, Rumanía, Polonia, Hungría, República Checa, conseguir estas sustancias y otras, como Omadrén, Naposyn, Provirón, PrimobolánDepot o Trembolona, no precisa ninguna receta médica. El famoso Clembuterol por el caso Contador, tampoco.
            Sobre la hormona de crecimiento, la cual en España desde 2005 ha desaparecido de todas las farmacias y solo se suministra bajo inspección médica, tiene indicaciones y fichas técnicas distintas en cada país de la Unión Europea. Por ejemplo, en Bulgaria se utiliza para ayudar a la ovulación de las mujeres infértiles. En algunos de los países citados anteriormente, para conseguir hormona de crecimiento no hace falta acudir a una farmacia, sino que simplemente se acude al mayorista con el dinero, como ocurre en Bulgaria, Rumanía y en Polonia y quizá en más países que no he podido averiguar. Un ejemplo que se cumple en estos tres países es el de la hormona Norditropin Simplex del laboratorio Novo Nordisk.
Con la prohibición de la hormona de crecimiento en España también se fomenta la compra de ésta en otros países de la Unión Europea, con o sin receta, y su posterior tráfico en España, aparte de la hormona de crecimiento china, la cual ha infestado el mercado negro español. Quien sale perdiendo son las arcas del Estado tanto por la imposibilidad de cobrar impuestos por la venta de la hormona por una vía legal en farmacias, como ocurría antes; tanto por las pérdidas que sufren los farmacéuticos debido al mercado negro de esta sustancia. Y lo más importante, la pérdida del control sobre la salud de las personas.